Nuevo empujón al mercado del arrendamiento.

Los grandes fondos extranjeros se preparan para sacar al mercado sus 80.000 casas de alquiler

Cartel con el eslogan de 'se alquila' en el portal de un edificio.

Los grandes fondos de inversión internacionales se convertirán en los próximos años en los caseros de 80.000 viviendas de alquiler. Y es que ése es el número de casas que han sumado a su portfolio gigantes como Blackstone, Cerberus y Oaktree tras las compras inmobiliarias que llevaron a cabo durante 2017.

No podemos olvidar que algunos de ellos lideraron las mayores operaciones del sector el año pasado, lo que les ha permitido hacerse con una cantidad ingente de pisos que hasta entonces pertenecían a los banco, y que próximamente llegarán al mercado de arrendamiento.

Blackstone, por ejemplo, se hizo con buena parte de la cartera de activos de Popular tras comprarle a Santander el 51% por 5.100 millones de euros. La propia entidad presidida por Ana Botín confesó que se trataba de una operación récord en Europa, y con ella el fondo estadounidense se convirtió en el mayor tenedor de activos inmobiliarios del país. De todos los activos que compró, uno de cada cuatro eran viviendas.

A esta megaoperación de Blackstone se sumó la que protagonizó Cerberus con la compra de Anida, la inmobiliaria de BBVA. Se convirtió en la segunda mayor operación del ejercicio, al cerrarse por un importe de 4.000 millones de euros. Buena parte de los activos eran casas. El fondo americano también adquirió la promotora Inmoglaciar, que actualmente tiene unas 2.000 viviendas en construcción.

Oaktree fue otro de los ‘players’ más activos de 2017 tras realizar varias operaciones. Una de las últimas fue la compra de una cartera de préstamos fallidos con viviendas y suelos como avales por 150 millones de euros. Sareb, la sociedad que gestiona los activos de los bancos rescatados, fue el vendedor.

Por tanto, los gigantes internacionales se han hecho con una jugosa cartera de viviendas, ya sea comprándolas directamente o bien haciéndose con préstamos que tienen activos residenciales como colateral.

¿Y qué va a pasar con todas estas casas? El mercado está convencido de que, para maximizar su rentabilidad, los fondos las pondrán en arrendamiento a lo largo de 2018 y ejercicios siguientes. Un movimiento que aplaude el sector inmobiliario, que considera que la llegada de 80.000 viviendas seguirá dinamizando el mercado del alquiler en España y permitirá colmar buena parte de la demanda de arrendamiento existente.

Y es que las localizaciones que priman en estos portfolios son las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia…) y zonas con afluencia turística. De ahí que desde el mercado valoren positivamente la iniciativa.

Por último, no podemos olvidar que al papel de los grandes fondos internacionales se suma el que están jugando las sociedades de inversión inmobiliaria, las famosas socimis (Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario). Estos vehículos, que han vivido un 2017 histórico, están obligados a destinar al menos el 80% de sus activos al alquiler, y lo bueno es que la mayoría de ellos tiene viviendas en cartera.

Solo las socimis  que cotizan en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), que son de un tamaño más reducido que Merlin Propertis, Hispania o Axiare, poseen unos 2.700 millones de euros en viviendas, de acuerdo con los datos que manejaba el asesor registrado Armabex a cierre de 2017.

Articulo visto en: 
 https://www.elindependiente.com/
Autor: Tita Pérez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *